jueves, 20 de marzo de 2014





        BIENVENIDOS A  MI BLOG




Motivación.-



El afán que me mueve a abrir esta ventana es buscar un medio para comunicarme con las personas que como yo buscan una contestación diferente y distinta de lo habitual a los constantes despropósitos de la vida. Una contestación guiada en los postulados que de Un Curso de Milagros.

Lo planteo como un medio para relacionarme con los que puedan coincidir con mi particular forma de hacerlo, de forma que reforcemos y hagamos más eficaz nuestro aprendizaje.

Lo propongo como una forma de encuentro que pueda servir para dar a conocer la actividad que vengo desarrollando. Todo podríamos decir que comenzó con mi decisión de abandonar mi profesión de toda la vida y dedicarme al estudio con intensidad de lo que más me gustaba, que era sin duda y desde hacía muchos años Un Curso de Milagros.



Breve biografía.-



Mi interés por el Curso surgió inmediatamente después de haberle conocido. Fue el Reberthing quien lo trajo a España y andaba con esa disciplina por el año 1.990-1991 cuando me leyeron directamente traducido el inglés los primeros párrafos. Como destilado de un perfume fino nos regalaban alguna de sus afirmaciones como apoyo a las materias que allí se enseñaban.

Más tarde comenzó a circular las fotocopias de una traducción apócrifa y con ellas formamos el primer grupo de estudios al que asistí. Todos nosotros neófitos absolutos, pero entusiastas de aquel material cerrado e incomprensible por entones, pero tan atractivo que sostuvo mi interés  

Con la publicación a finales de 1.992 de la traducción oficial comencé una lectura más consistente y al año siguiente acometí el libro de ejercicios. Al contrario que muchos otros estudiantes nunca deje su estudio si bien tuve temporadas más laxas que otras.

Desde hace casi seis años me dedico íntegramente a su estudio. Formé un grupo de estudios que continúa actualmente.  



Actividad.-



El grupo de estudios de la Plaza Mostenses semanal los martes  de 6 a 8 de la tarde.

Dos veces al mes, segundo y cuarto viernes, un grupo en el Centro Kerala de Becerril de la Sierra (Madrid) de 6,30 a 8,30. (telf. 636 856 195)

Una vez al mes visito el grupo de Barrio Nuevo en Talavera de la Reina. Este grupo se reúne semanalmente con su maestra Julia. (telf. 685 927 763)

Una vez al mes “Encuentros con el alma” en el centro Estudio 3 de la calle Orfila 3-1D de Madrid (telf. 910108 224) que dirige Nieves Roche.

Periódicamente visito el grupo de Luis Javier Caballero en Pamplona (telf. 696 514 388)

Periódicamente visito el grupo de Sant Feliu de Guixols de Carme Frigola (Telf. 680 166 676)

Periódicamente visito el grupo de Vilovi  que reúne Ramona Suriol (telf. 637 198 739)

Periódicamente visito la escuela del Curso “El sendero de los Milagros de la maestra Dinorah Cisneros (telf 674 4660 589) en Vigo.

Periódicamente visito el grupo de Pontevedra que dirige Alfredo. (telf 699 850 868)

Vengo realizando talleres por diferentes partes de España, y puntualmente en Suiza y Venezuela.



Publicaciones.-

  

ALUMBRANDO UN SUEÑO. Relato sobre una adopción.



TU MANTO PROTECTOR. Guía para una meditación hablada.



CRÓNICA DEDES JABÓN. Memorias de un taller realizado en Jabón (Venezuela) por el maestro Ignacio González Campos.



LOS CIMIENTOS DEL CIELO. Expresión de los fundamentos del propio Curso de Milagros.



LOS SÍMBOLOS DE LAS PALABRAS (en preparación) Enciclopedia de términos usados por UCDM. 



OTROS.-

 Entrevista para la página MILAGROS EN RED IBÉRICA.


      
                       ¿Qué es Un Curso de Milagros?
          ¿Por qué Un Curso de Milagros?

Me han salido estas preguntas por ser las que una persona pueda hacerse al recibir por primera vez la noticia de la existencia de este libro, o tal vez, la invitación para asistir a una charla sobre el Curso.

Pues bien, para mí contiene el método suficiente para llegar a conocer las respuestas a las preguntas que normalmente no nos hacemos en público: ¿Quién o qué soy? ¿Donde estoy? y ¿Qué hago aquí?

Nos suena pretencioso que alguien o algo trate de responderlas solamente porque nadie aquí cree, que se puedan contestar de una forma satisfactoria. En realidad, nunca estuvieron ocultas, sencillamente porque la verdad no puede ocultarse. ¿O qué?

El Curso está lleno de obviedades como esas. Obviedades a las que hemos dado la espalda para poder sostener este mundo absurdo incompatible con la verdad que la razón nos muestra.

¿Qué puede ocultar la verdad? ¿Tal vez la mentira? ¿El mal? ¿Elementos oscuros y poderosos? Los guiones de cine están llenos de posibilidades con nombres extraordinarios, pero; ¿Qué entidad puede ser consistente y real, y no ser verdad? Y si es verdad como necesaria mente debe ser algo que tenga efectos ¿Cómo puede ocultarse a ella misma? Frente a esto nos quedamos colgados esperando una respuesta que compatibilice lo que vemos y sentimos con lo que la razón nos muestra. Y eso no puede ser. Son dos vías que jamás de cruzarán, porque una es verdad y la otra no. La una existe, la otra no.

Definitivamente, la verdad no puede ocultarse y si no la vemos debemos estar locos, dormidos o hemos pedido la cabeza. Tal vez todo a la vez. Esa es la otra obviedad. Pues bien, eso puede ser el Curso; un tratado de obviedades que incluye el método para  recuperar el conocimiento de la verdad que habíamos olvidado.

Un Cuso de Milagros no es el tratado de una nueva religión. Definitivamente. Usa no obstante, la terminología cristiana porque va dirigido a la civilización occidental y somos culturalmente cristianos. Hasta ahí. Ni siquiera los términos que rescata tienen el mismo significado, como se descubre y aprende con su estudio.

Es un método gozoso pues es la vuelta a nuestro Origen. Eso sí, está dirigido solamente para el que sospeche que aquí le falta algo, para los insatisfechos, para los que se sientan extraterrestres en este mundo. El propósito de este mundo es que aprendas a conocerte a ti mismo. (16.3.4.1)

Ésta es mi invitación para los que quieren oír. La extiendo en nombre de esa verdad que quiere ser reconocida, para los que la pidieron alguna vez, aunque ahora no puedan ni recordarlo.



Grupo de Sant Feliu.-

 Sueño de Qin.

Quin me participo este extraordinario sueño que transcribo íntegro tal y como me lo envió, anotando a continuación la explicación que hice de las escenas tan ricas en significado que contiene.
Desperté en un mundo donde las personas no tenían caras, sus rostros eran lisos y sólo tenían en la cabeza el cabello y las orejas. No tenían ojos, ni cejas, ni nariz ni boca. Aunque era difícil de distinguir entre ellos yo sabía quién era cada cual.
 Se acercaban a mí para que les pusiera un rostro y en ese momento fui consciente de la gran responsabilidad que tenía en mis manos, y que ayer, como en el pasado, en un estado de inconsciencia había puesto rostros horribles en sus caras, (sobretodo cuando me hallaba en estado de enfado, de miedo, de celos, en fin, de ego) y luego era muy difícil cambiarlas, pues cuando alguien me decía "esta cara me la has puesto tú" yo no podía averiguar cual fue el momento preciso en que pinté esa cara a menos que volviera a experimentar el mismo sentimiento que me empujó a hacerlo y eso era algo muy desagradable...
            La inspiración me vino cuando recordé la imagen del Maestro con el corazón en llamas. Tuve que tomar la corona de espinas de mi cabeza, confeccionada con mis creencias, que arrastraban unos enormes y largos gusanos llenos de juicios, y ponerla en el corazón.
En ese mismo instante aumentó el fulgor de mi fuego interno que había pasado desapercibido hasta ese momento.
Ahora ya sé que antes de pintar el rostro a mis hermanos sin cara primero tengo que ver su corona de espinas y ponerla en su corazón.
Y entonces y sólo entonces empieza a dibujarse en su cara un rostro afable, con una tierna sonrisa, que es la mía, al percatarme de lo afortunado que soy de poder recuperar los verdaderos rostros de antes de que nacieran nuestros padres.
Con afecto

Contestación:

            Ayer mismo hablé de ti en mi grupo y me recordé que tenía que contestarte. Te estoy haciendo famoso por el sueño que compartiste conmigo. Lo explico en mis talleres y en mi grupo y tengo pendiente contigo la misma explicación. Tal vez mi retraso sea porque crea que se me va a alargar al hacerlo por escrito, pero lo voy a intentar.
            Mira, me pones cosas de Tolle y de Zen, yo sé del Curso y voy a hacerte el comentario desde ahí.

            Desperté en un mundo donde las personas no tenían caras, sus rostros eran lisos y sólo tenían en la cabeza el cabello y las orejas. No tenían ojos, ni cejas, ni nariz ni boca. Aunque era difícil de distinguir entre ellos yo sabía quién era cada cual.
            Se describe el mundo sin condena, todavía sin juicio. No el cielo, pues ya existía la división y la separación: “Yo sabía quien era cada cual”. Esos seres son reconocidos por ti, pero sin personalidad, sin nuestras proyecciones, sin nuestros juicios.
            Se acercaban a mí para que les pusiera un rostro y en ese momento fui consciente de la gran responsabilidad que tenía en mis manos, y que ayer, como en el pasado, en un estado de inconsciencia había puesto rostros horribles en sus caras, (sobretodo cuando me hallaba en estado de enfado, de miedo, de celos, en fin, de ego) y luego era muy difícil cambiarlas, pues cuando alguien me decía "esta cara me la has puesto tú" yo no podía averiguar cual fue el momento preciso en que pinté esa cara a menos que volviera a experimentar el mismo sentimiento que me empujó a hacerlo y eso era algo muy desagradable...
             En nuestro universo particular, único al que tenemos acceso, del que se ocupa el sueño, los seres sin personalidad no tienen consistencia ni sentido, por eso se acercaban para que los “crearas”. Y de repente, como en un sueño, ya tenías sus caras puestas como en el pasado, es decir: que ya no recordabas que fueras tú su hacedor. Y puedes apreciar su rostro malhumorado y hostil  relacionándolos con tus momentos de miedo y defensa, pero no sabes como cambiarlas cuando te hacen responsables del estado en el que se presentan. Todos nuestros verdugos en la vida justifican su actitud hostil hacia nosotros. Todos tienen una estrategia que justifica sus “delitos”. Vienen a decirnos; -yo soy inocente de lo que me acusas, tu provocaste mi contestación, sólo hacia justicia- y cosas de esta índole.
            El Curso dice que acordamos con nosotros mismos, con nuestro ego, no recordar jamás que fuimos nosotros sus hacedores. Igual que tu sueño. Por eso mantenemos la culpa de lo desagradable que nos ocurre en los demás, en los que nos infringen el dolor. Es la forma de mantener la separación. Pero también nos dice que a partir de las sensaciones que nos provocan estos seres feos y desagradables que nos rodean y de cuyo carácter nos dice tu sueño y el Curso que somos responsables, podemos acceder al momento en que ocurrió nuestra locura: “que volviera a experimentar el mismo sentimiento que me empujó a hacerlo”. Eso, en el momento de hacerlo trae dolor, pero un dolor previo a la sanación: “y eso era muy desagradable”. De ahí la necesidad de reconocer su origen y “perdonar”, por usar palabras del Curso, al “culpable”, al feo, al pecador.
            La inspiración me vino cuando recordé la imagen del Maestro con el corazón en llamas. Tuve que tomar la corona de espinas de mi cabeza, confeccionada con mis creencias, que arrastraban unos enormes y largos gusanos llenos de juicios, y ponerla en el corazón.
En ese mismo instante aumentó el fulgor de mi fuego interno que había pasado desapercibido hasta ese momento.
El Curso dice que esa culpa transferida al prójimo, la maldad que le suponemos, su corona de espinas, es nuestra. Como en tu sueño. Reconocer esto es el perdón de Curso. Y una vez de nuestro lado su responsabilidad, que no culpa, podemos tomar la corona de espinas de tu sueño de nuestra cabeza -síntoma de que expiamos con dolor y sufrimiento- y ponerla en el fuego de nuestro corazón en tu sueño: la Expiación del Espíritu Santo- indolora-.
Es muy bonito el símil de tu corona de espinas confeccionada con gusanos de juicios. Sólo es eso, juicios. Siempre es nuestra. Lo corona de espinas del prójimo es la que le colocamos nosotros, nuestra condena, sin ella no tendría rostro.
Por eso el fulgor de tu fuego interno que antes estaba desapercibido por ti, –no tenemos en cuenta la ayuda del E.S. con la que contamos- se avivó al poner allí tu corona de espinas, y sólo después pudiste ver el rostro amable de tus hermanos. La Expiación deshace el error y lo deja sin consecuencias.
Ahora ya sé que antes de pintar el rostro a mis hermanos sin cara primero tengo que ver su corona de espinas y ponerla en su corazón. (De esta frase deduje que habías “manipulado” el sueño. Nuestros hermanos no tiene otra corona de espinas que la que le ponemos nosotros y el fuego -La Expiación- donde debe llevarse para su eliminación es el nuestro. Dicho de ese modo se presenta al protagonista comos su salvador y en ningún caso eso es posible.)
Y entonces y sólo entonces empieza a dibujarse en su cara un rostro afable, con una tierna sonrisa, que es la mía, al percatarme de lo afortunado que soy de poder recuperar los verdaderos rostros de antes de que nacieran nuestros padres
Cuando la Expiación elimina las consecuencias de nuestros juicios y los sustituye por “otro a favor de Dios por mí”  aparece una sonrisa amable en aquellos rostros antes hostiles. La Expiación trae felicidad a nuestra vida –una tierna sonrisa, que es la mía-
Lo de “antes de que nacieran nuestros padres”, puedo entender que determinados juicios que mantenemos son a veces juicios que arrastra nuestra familia.
Bueno, tu sueño no tiene desperdicio, ya lo he hecho sin pedirte permiso, pero te lo  pido expresamente ahora si te importa que lo continúe usando para enseñar lo que es este mundo de sueño y la salida que el Curso propone con la Expiación del Espíritu.
 Gracias hermanito. No puedo extenderme más, como siempre me tienes a tu disposición. Un abrazo y mi bendición.


CARTA AL GRUPO DE SANT FELIU.-


Apenas unos días estábamos juntos haciendo lo que nos gusta, estudiar el Curso. Éste tipo de talleres se hace un poco duro a veces, pues requiere una atención e implicación más intensa de los que asistimos debido a la lectura metódica de los textos que realizamos. Aunque salimos algo cansados también terminamos satisfechos.
Por eso quiero agradeceros vuestra compañía y daros ánimos para seguir en este camino, es el que yo conozco, el más seguro y cómodo para mí, pues me ayuda a ir quitando importancia a las cosas grandes y chicas que me ocurren día a día. De ese  modo me llega la paz.
Es el camino de los que piensan que las cosas pueden mejorar, pero están cansados de tratar de hacerlo con sus manos. De los que han visto que hay demasiada tarea para una persona sola, de los que se sientes incapaces de conseguir nada con los métodos habituales, de los “derrotados” pero no  desanimados. De los que buscan algo realmente nuevo, algo diferente a arrojar las culpas y la responsabilidad de lo malo en otros o en la propia vida, a ver lo pernicioso. Eso si que es un cambio, el del que se atreve por primera vez a mirar dentro de sí, por si acaso encuentra la paz que anda buscando fuera.
Esa es la mirada que quiero compartir con vosotros ahora y siempre; mi mirada interna, lo que veo cuando me miro honestamente. No podría hacer esto sin vosotros, de ahí mi agradecimiento.   Cuando el desencuentro con las personas que os rodeen se cebe en vosotros, poner la vista dentro y haceros la pregunta “Tiene que haber otra forma de relacionarme que me de paz” La pregunta sincera lleva implícita la respuesta, siempre, no debemos dudarlo, pero sólo la harán de forma honesta los que la quieran oír, porque el ego sospecha que esa respuesta le quitará la razón, por eso no siempre estamos dispuestos a escucharla.
Nuestra razón nos mata hermanitos, no hay ninguna razón individual buena por que siempre dejamos alguien fuera y eso nos acaba matando.
No obstante los líos que almacenemos en nuestra cabeza, tenemos una noticia buena para todos; nunca estamos en peligro, aunque lo pueda parecer. Hay que recordarla cuando nos sintamos amenazados y sostenerla, de ese modo se ahuyenta el peligro. Cuestión de práctica nada más.
Quiero enviaros con mi gratitud mi abrazo y mi bendición.
Espero que nos volvamos a ver pronto.


Grupo de Ourense.
Grupo de Pontevedra.
Grupo de Vigo.
Grupo de Coruña.
Grupo de Vilobi.
Grupo de Talavera.
Grupo de Santiago de Compostela.
Grupo de Pamplona.
Grupo de Becerril de la Sierra.
Grupo de Plaza de Mostenses (Madrid)
Grupo de Calle Orfila (Madrid)
     


LOS CIMIENTOS DEL CIELO 

Éste es el título del taller que vamos a presentar y con el quiero dar a entender que el cielo, como sinónimo de nuestras más altas aspiraciones, tiene una base más sólida que las que damos por ciertas y estables en este mundo nuestro. Algo totalmente impensable.
Fue el descubrimiento más importante de mi vida: la consistencia de lo inconsistente, por resumirlo en una frase. Consecuentemente esto trajo consigo la inconsistencia de lo que hasta entonces era para mí la tenía; el mundo en el que vivía. Puede dar miedo quedarte de pronto sin bases, el mismo que puede dar reconocer que jamás las tuviste realmente. Es un minuto.
Una aventura extraordinaria que por primera vez pude vivir de la mano de Un Curso de Milagros. No era entonces un libro religioso, como en principio pueda parecer, sectario o castrante de las libertades del ser humano, sino un tratado para su liberación, el único, por primera vez exento de mitos, ritos o dioses.
Pudiera decirse que el título no pronostica ese contenido, pero una vez comprendido el objetivo y fundamento del propio curso, puede entenderse que es el adecuado, porque si el cielo tiene cimientos y los tiene, los milagros, que procederían de él, se pueden aprender.
Y eso es todo. Este taller puede ser tu comienzo para comprender, si es que tienes dudas, lo incomprensible.